La escala del exhibidor genera presencia. No es un producto más en una góndola: es un ecosistema completo de marca que ocupa un espacio propio.
.jpg)
Una buena selección de charcutería merece una presentación a la altura. Aprende cómo una exhibición refrigerada bien ejecutada convierte este segmento en uno de los más rentables del pasillo, prácticamente sin intervención del vendedor.
Hay categorías en el supermercado que necesitan que alguien las explique. La charcutería no es una de ellas.
El comprador que se detiene frente a una buena exhibición de salchichas, jamones, chorizos o carnes frías ya sabe lo que quiere. No necesita que nadie le convenza de las bondades del producto. Lo que necesita es encontrarlo fácilmente, verlo bien presentado, confiar en que está frío y tenerlo al alcance de la mano.
Cuando esas cuatro condiciones se cumplen, la charcutería vende sola. El problema es que la mayoría de las marcas en este segmento todavía no están dando esas condiciones en el punto de venta — y eso les está costando ventas que deberían ser automáticas.
La charcutería es una de las categorías de mayor rotación en el supermercado. Los embutidos y carnes frías se encuentran consistentemente entre los productos de mayor frecuencia de compra en los hogares mexicanos, prácticamente omnipresentes en el carrito de la compra semanal.
Y sin embargo, su exhibición en la mayoría de los puntos de venta modernos sigue siendo sorprendentemente pasiva. El producto está en el refrigerador lineal, en su zona asignada, esperando a que el comprador llegue hasta ahí, abra la puerta, busque entre las opciones disponibles y tome una decisión.
Ese proceso funciona para el comprador que ya decidió comprar charcutería antes de entrar a la tienda. Pero deja fuera a otro comprador igual de valioso: el que no tenía planeado comprarla, y que podría haberlo hecho si el producto hubiera aparecido en su camino.
Ese es el comprador que una exhibición refrigerada fuera del lineal captura de forma sistemática. Y en una categoría de alta rotación y ticket promedio razonable como la charcutería, capturar ese comprador adicional representa un incremento de ventas significativo sin necesidad de tocar nada del producto, el precio o la comunicación de medios.
Observa la imagen del inicio de este blog. Es una Isla Coolio diseñada para Oscar Mayer y Heinz, dos marcas que decidieron no esperar a que el comprador llegara hasta el refrigerador de charcutería. Decidieron ir a donde está el comprador.
Lo que esa imagen comunica en el punto de venta va mucho más allá de simplemente mostrar producto. Comunica varias cosas al mismo tiempo, de forma inmediata y sin palabras:
La escala del exhibidor genera presencia. No es un producto más en una góndola: es un ecosistema completo de marca que ocupa un espacio propio en el pasillo y que el comprador no puede ignorar aunque lo intente.
La combinación de productos dentro del mismo exhibidor activa la lógica de la ocasión de consumo. Oscar Mayer y Heinz juntos no son solo dos marcas: son una propuesta completa de consumo, la salchicha y el aderezo, el producto principal y su complemento natural. El comprador no tiene que imaginar cómo usarlos, la exhibición ya lo hace por él.
El diseño temático, con la estética de hot dog que caracteriza a Oscar Mayer, crea reconocimiento inmediato de marca y genera un vínculo emocional con el producto antes de que el comprador lo haya tomado. La identidad visual no es decoración: es el primer argumento de venta.
Y el frío, mantenido de forma consistente por el sistema de refrigeración del Coolio Freshboard, comunica frescura y calidad sin que nadie tenga que decirlo. Ver un producto de charcutería perfectamente frío en una exhibición fuera del refrigerador genera confianza inmediata en la cadena de frío.
No todas las categorías se benefician de la misma forma de salir del refrigerador lineal. La charcutería tiene características específicas que la hacen especialmente adecuada para este tipo de estrategia.
Es una categoría de alta frecuencia de compra. El comprador de charcutería no es un comprador ocasional: es alguien que regresa semana a semana. Cuando una marca logra capturar su atención fuera del lineal y generar una compra por impulso, no solo está ganando esa venta: está reforzando un hábito de compra que puede tener efecto residual durante semanas.
Es una categoría con alta variedad de ocasión de consumo. Desayuno, comida, cena, botana, evento social. La charcutería no tiene una sola ventana de consumo: tiene muchas. Un exhibidor que aparece en el pasillo activa cualquiera de esas asociaciones dependiendo del momento del día y del estado de ánimo del comprador.
Es una categoría donde la presentación visual importa enormemente. La charcutería bien presentada se ve apetecible. Un exhibidor que muestra el producto de forma ordenada, con fotografía de calidad y a temperatura correcta activa el deseo de consumo de forma directa, mucho más que el mismo producto apilado en una góndola de refrigerador.
Y es una categoría donde la combinación de productos tiene sentido natural. Como demostró la activación de Oscar Mayer con Heinz, la charcutería combina de forma orgánica con otros productos: aderezos, quesos, panes, salsas. Un exhibidor que combina varias referencias dentro de una misma ocasión de consumo aumenta el ticket promedio de forma natural sin necesidad de promociones adicionales.
El Coolio Freshboard tiene varios modelos, y la elección del correcto depende del canal, el espacio disponible y el objetivo de la activación.
Para activaciones de alto impacto en supermercados de formato grande, como la que se ve en la imagen, la Isla Coolio es la opción más poderosa. Combina el sistema de refrigeración Freshboard con una estructura de exhibición de gran formato que puede albergar múltiples referencias y dos o más marcas al mismo tiempo. Genera presencia de marca máxima y es la herramienta ideal para lanzamientos, temporadas o activaciones de categoría.
Para activaciones en cabeceras de pasillo o zonas de tráfico alto sin necesidad de una isla completa, el modelo Tradicional ofrece 203.5 cm de alto con tres charolas y capacidad para aproximadamente 160 litros de producto. Es el balance ideal entre presencia visual e impacto logístico para la tienda.
Para la línea de cajas o tiendas de formato más pequeño, el modelo Check Out con sus 177.5 cm captura al comprador en el momento de menor resistencia a la compra adicional, justo cuando ya terminó de comprar y tiene tiempo libre mientras espera su turno.
Todos los modelos mantienen temperaturas de +1°C a +7°C de forma consistente, lo que garantiza la cadena de frío sin importar dónde se coloque el exhibidor dentro de la tienda.
El caso de la Isla Coolio para Oscar Mayer y Heinz no es solo un ejemplo de diseño creativo en el punto de venta. Es un caso de estrategia de exhibición construida sobre una premisa clara: dos marcas complementarias, una ocasión de consumo compartida, una ubicación fuera del refrigerador lineal y un diseño que hace el trabajo de venta antes de que el comprador haya tomado nada del exhibidor.
El resultado, según el propio reporte del caso de éxito, fue un exhibidor que "llama mucho la atención tanto por el diseño llamativo, el área en la tienda donde se coloca y la combinación perfecta de productos que se ofrecen."
Esa combinación, diseño, ubicación y mix de producto, es exactamente la fórmula que convierte la charcutería en una categoría que vende sola. No porque el producto sea mágico, sino porque la presentación está diseñada para eliminar todas las barreras entre el comprador y la decisión de compra.
Si tienes una marca de charcutería o representas a un distribuidor o retailer de esta categoría, la pregunta práctica es sencilla: ¿cuántas ventas estás dejando en el pasillo porque tu producto solo existe dentro del refrigerador lineal?
La respuesta, para la mayoría de las marcas, es más de las que quisieran admitir.
El primer paso para cambiarlo no es cambiar el producto ni el precio. Es cambiar dónde está el producto cuando el comprador pasa. Una activación temporal con un Coolio Freshboard en la zona correcta de la tienda, con el diseño de marca correcto y el mix de producto correcto, puede transformar los resultados de una categoría que ya tiene todo a su favor: producto conocido, comprador frecuente, decisión de bajo riesgo.
La charcutería ya sabe venderse. Solo necesita la oportunidad de aparecer en el lugar correcto.
Descubre qué modelo Coolio es el indicado para tu activación en cooliodisplay.com o escríbenos al +52 (33) 3810-1077.
Conoce mas sobre nuestros exhibidores refrigerados.